Economías de opción

En el año de 1952 el español José Larraz señala en su escrito “Metodología aplicativa del derecho tributario” señala como “economía de opción” a las múltiples posibilidades abiertas a los contribuyentes para configurar sus relaciones económicas y jurídicas de la manera que les resulte fiscalmente menos onerosa.

Para Larraz el concepto de economía de opción se utiliza para referirse a aquellas conductas de los contribuyentes en las que se da concordancia entre lo formalizado y la realidad, no existe de ningún modo simulación, no se contraría ni letra ni el espíritu de la Ley y se procura un ahorro tributario.

El concepto tomó fuerza en las décadas siguientes considerando a las economías de opción como parte de las estrategias para fomentar el ahorro tributario, sin embargo, se reconoce por el tratadista que acuño el concepto que no existía una contradicción plena de la norma tributaria ni del espíritu de ella.

Actualmente y bajo la discrecionalidad del concepto de los años cincuenta, la economía de opción está ligado a los ilícitos tributarios, señalados así por considerar una vulneración a las normas tributarias, mediante una conducta que busca la omisión del cumplimiento de las obligaciones tributarias, sin embargo, no todas las opciones del empresario están buscando violentar las normas tributarias, considerando que, la búsqueda inicial consiste en tener una empresa productiva que pueda crecer exponencialmente.

En México el Código Fiscal de la Federación ha quedado corto en señalar conceptos relacionados con ilícitos tributarios, y se enfoca por necesidad a situaciones concretas de poca o nula investigación que han sido utilizadas absurdamente para buscar el ahorro tributario a toda costa y sin importan consecuencias.

El diccionario de la lengua española señala que el significado de economía como una administración eficaz y razonable de los bienes, como primera acepción; así como el significado de opción, a la libertad o facultad de elegir. Lo anterior expresa una decisión que no necesariamente implica algo ilícito o fuera de la Ley.

Considerando ambos aspectos, tanto el literal como el señalado en el ámbito tributario, no existe negación ni contradicción para acotar a la economía de opción como parte de un acto lícito únicamente, y más aún como parte de una necesidad empresarial de tomar las decisiones adecuadas para fortalecer sus empresas o sus proyectos de negocios que sin duda tiene características diferentes.

La economía de opción se encuentra en la voluntad del empresario (contribuyente) de realizar los actos jurídicos que requiera su proyecto de negocio para tener un desarrollo empresarial que cumpla sus objetivos generales. El crecimiento es la búsqueda que todo empresario debe tener como parte del apoyo a la comunidad donde se desenvuelve.

En términos generales un empresario no realiza solamente un acto jurídico, podemos considerar que realiza actos de naturaleza mercantil y actos de naturaleza civil, así como las repercusiones directas pueden tener las mismas empresas o a los individuos que las integran, es por este sentido natural de realización de actos, que se crean empresas diversas partiendo de un proyecto inicial que da como resultado una estructura corporativa simple y jurídicamente necesaria.

Un negocio en marcha puede ser simple, pero al buscar crecer es necesario crear empresas nuevas que realicen jurídicamente los actos necesarios, un proyecto puede llegar a generar una estructura corporativa con diversas empresas (economías de opción) que no necesariamente buscan como primera intención el ahorro tributario.

Cada estructura corporativa es tan diversa y amplia como sea necesario, esto justifica sus operaciones con la búsqueda constante del crecimiento exponencial del total de la organización. Todos los grandes corporativos en México han optado por este método de crecimiento paulatino y estructural, obteniendo buenos resultados para el empresario, sus trabajadores y para la comunidad donde realiza sus actividades.

La búsqueda de economías de opción puede solucionar problemas específicos, tales como la integración o el cooperativismo, algunos más detallados como empresas agrícolas o asociaciones de interés colectivo o empresas de solidaridad social, entre otros. Las opciones dentro del marco jurídico corporativo son extensas y necesarias para cada actividad económica donde se desarrolle.

En ocasiones es necesario aislar las operaciones o desarrollos nuevos de proyectos del corporativo existente, y para ello será necesario utilizar contratos y estructuras que no necesariamente son empresas, tales como los contratos de asociación en participación o los fideicomisos, considerando cada acto jurídico en forma independiente. Esto no necesariamente busca evadir las obligaciones tributarias, busca en primera instancia tener una seguridad jurídica o patrimonial.

La economía de opción puede traer como consecuencia el ahorro tributario (no como objetivo primario), ya que en un corporativo ordenado y bien administrado puede eliminar riesgos de carácter fiscal (conceptos no deducibles) y puede proyectar sus resultados a mediano y largo plazo, considerando una capitalización de las utilidades dentro del crecimiento del negocio, pero nunca violenta la norma tributaria por una sola decisión corporativa. Sin duda, esta visión podría traer otros beneficien económicos más directos, como el consumo y la generación de empleos directos en una localidad.

“Las personas que violentan la norma jurídica evadiendo sus obligaciones fiscales, no necesariamente utilizan una estructura corporativa que busca crecimiento, buscan la forma más simple y burda de no cumplir con sus obligaciones tributarias”.

Cada situación empresarial es diferente y la búsqueda de una economía de opción debe ser la adecuada para su aprovechamiento, por ello es importante conocer los objetivos primarios de los empresarios antes de sugerir opciones o antes de recomendar alternativas. Para lograr tener la opción adecuada, es preciso un análisis detallado de la empresa considerando la parte jurídica, financiera y fiscal (siempre en este orden).

La búsqueda de economías de opción requiere de una capacidad profesional más integral para poder brindar soluciones que no descansen en situaciones fraudulentas y que estén observadas por las autoridades fiscales.

Todo este análisis también depende de la estructura mental del empresario, así como de la búsqueda del crecimiento constante de sus empresas y llagar a los objetivos generales planteados; un empresario con esta capacidad seguirá en la búsqueda constante del ahorro tributario, aunque tenga que asumir riesgos muy altos.

Conclusiones

En los últimos años la incapacidad empresarial ha traído como consecuencia la compra desmedida de CDFI´s, generando con ello operaciones inexistentes planteados en el 69 B del CFF y los riesgos que traen como consecuencia, allegándose de estrategas fiscales que por el costo inmediato creen que van a resolver sus problemas con el mínimo de gasto, sin embargo, ya sabemos que tipos de riesgos se generan y las consecuencias que se pueden generar.

La búsqueda adecuada de economías de opción, podría colocar a la empresa en un movimiento en desarrollo para comenzar con un crecimiento exponencial, lo anterior puede aplicarse desde el nacimiento de la estructura corporativa o bien generar una reestructura corporativa con empresas que ya operan de años anteriores, la finalidad es la misma, el apoyo constante al sector empresarial para fomentar un estado de bienestar común, buscando el crecimiento exponencial del corporativo, el desarrollo en la comunidad donde trabajan, la generación de empleos directos y sobre todo el pago de contribuciones justas que beneficien a todos.

2018-07-30T19:38:58-06:00
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